martes, 31 de diciembre de 2013

¡Feliz año nuevo! ¡Y que la vida nos vaya mejor!

 Para todos nuestros amigos y  amigas  ¡Feliz año nuevo! Que Dios nos haga fuertes, nos dé salud, felicidad y paz interior.
 Que continuemos haciendo esfuerzos por el mundo mejor con que soñamos.
 Aquí nos quedamos con la voz cálida de Gloria Stefan y su  "Nuevo día" que entre otras cosas dice:
Y que la vida nos vaya mejor
Llegan nuevas ilusiones, hay otra oportunidad.
Y se elevan oraciones por el año que vendrá.
Y ya repican al viento las campanas saludando sin cesar. 

domingo, 29 de diciembre de 2013

A pesar de...¡¡ todo me parece bonito!!

De la agrupación "Jarabe de palo",  su optimista canción "Bonito" que alaba a "la gente que gana, que pierde, que habla y no miente" y agradece por "la mar, la mañana,  la casa, la sombra, la paz...".
Con cariño para todos ustedes.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Ah, soledad

Hemos de aprender a vivir en soledad, también.  Y en esa etapa, aún con las penas y melancolía de las que habla el canto de Diana Navarro, no estamos tan solos sino con nosotros mismos, en compañía del mar, de la oscuridad, el sol... tal como lo expresa el poeta Luis Cernuda.
"Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora".
Luis Cernuda en Cómo llenarte soledad.


Uruguay, elegido país del año por "The economist"

Uruguay, un país latinoamericano, esencialmente agrícola y ganadero ha sido designado "país del año" por la revista inglesa "The Economist".
Por primera vez, esta revista, de publicación semanal, ha decidido reconocer  la labor de un país por " las reformas pioneras que no sólo mejorarían a una nación en particular sino, en caso de ser emuladas, podrían beneficiar a todo el mundo".
 El senado de Uruguay aprobó la semana pasada una ley, impulsada por el Gobierno del presidente, José Mujica, para regular la importación, producción, distribución y venta de cannabis (marihuana) en el país, con el objetivo de desincentivar el narcotráfico y administrar el consumo.
 The Economist destaca la figura de José Mujica que califica como un ser “admirable” y “humilde”.
“Con franqueza inusual para un político, se refirió a la nueva ley como un experimento. Él vive en una humilde casa de campo, conduce él mismo para ir a trabajar en un Volkswagen Escarabajo y vuela en clase turista. Modesto pero audaz, liberal y amante de la diversión, Uruguay es el país del año”, cierra la publicación de The Economist.
Aquí una muestra de la música con la que los charrúas estarán celebrando.

lunes, 23 de diciembre de 2013

¡¡Feliz Navidad!

¡Que el Niño Jesús nazca en nuestros corazones!
¡Que nuestros hogares sean como el de María y José en Nazareth, nido de sencillez  y comprensión!
¡Que la alegría, la paz y el amor reinen en ellos! ¡Feliz Navidad!


sábado, 21 de diciembre de 2013

Villancicos para esta Navidad (7)

Los Toribianitos están cumpliendo 40 años de cantarle a la Navidad, por ello han lanzado una recopilación de sus mejores canciones en un disco que precisamente se llama "Cantando a la Navidad."
Por este Coro de niños han pasado casi 1500 niños de entre 6 a 13 años. El sacerdote Óscar Aquino, fundador y director del grupo, comentó a Canal N que el coro nació luego de la victoria de estudiantes del colegio Santo Toribio del Rímac en un concurso de canto en la Cruz Roja. Nosotros disfrutemos de sus hermosas interpretaciones con baile incluído. Va la letra de su "Marinera navideña"



Ya llegó el compadre Pedro/ a la ciudad fue a comprar (bis)
juguetes pá sus cholitos/ que esta noche les va a dar (bis)
Esta noche es Nochebuena/  Noche de felicidad (bis)

tomaremos un traguito, celebrando Navidad (bis)
¡Vamos todos a bailar la marinera peruana! (bis)
Y al niño le va a gustar esta criolla jarana (bis)
Un pasito aquí, un pasito allá
 al niño cholito vamos a bailar, taconea aquí, taconea allá.
¡Viva el niño lindo! ¡Viva navidad! (bis) 

Un pasito aquí...
¡¡Viva Navidad!!
Hablado: No hay marinera peruana sin guitarra ni cajón ni navidad bien cristiana sin portal ni Niño Dios.
Ya llegó el compadre……..

viernes, 20 de diciembre de 2013

Regalos musicales

La Internet es una maravilla porque encuentras exquisitices. Aquí un regalo musical: Guitarra portuguesa que brota de las manos de tres de sus máximos representantes: Luis Guerreiro, Manuel Neto y Ángelo Freire.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Para contar en esta Navidad (3)

Las Lágrimas de la Virgen
De: ESTHER MARGARITA ALLISON

Cuentan los viejos decires que, una vez, a la Virgen de Huanta, –primoroso pueblo ancashino–, se le perdió el Niño. Como todos los pequeñines, traviesuelo, pidió permiso a su mamá para jugar un rato, y ella, juzgando que estarse todo el día quietecito entre sus brazos ahí, en la iglesia solitaria, podía serle cansador; lo bajó diciéndole amorosamente:
–Anda, hijito mío, pero no te me demores mucho...
Jesús se echó a correr hacia el campo y María, sonriendo lo vio desaparecer entre los retamares amarillo. Como lo sabía dócil y obediente, no pensó que se alejaría demasiado... Pero la mañana pasó, vino la tarde y no regresaba el Niño.... La Virgen desosegada, no cabía en sí de la zozobra, y, cuando llegó la noche, no pudo más con la inquietud y salió a buscarlo.
Al mirarla, se encendieron gozosas las luciérnagas.
–¿No habéis visto a Jesús?... –les preguntó la Virgen–.
Su voz, toda música, se esparció por el viento y los vecinos de pueblo comentaron al oirla:
–¿Qué nuevo pajarito canta así, con tan dulce angustia?
Pero las luciérnagas, acabando de despertarse, no supieron informarle. Anhelante, interrogó María entonces a la acequia, que ya se adormilaba como un corderito de espuma:
–Agüita, agüita, ¿No jugó contigo mi Niño?
–Sí, –contestóle apenas el arroyo, cabeceando por el sueño–. Estuvimos jugando juntos, pero él me dejó atrás, rezagadito...
La Virgen continuó andando, turbada. Les inquirió a los sauces:
–¿No se trepó Jesús a vuestra ramas, arbolitos verdes?...
–Sí, –le respondieron, inclinando afirmatívamente las despeinadas cabezas–. Se meció en nuestras hojas, lo mismo que un zorzal... Pero se fue después hacia los cebadales...
Brillantes espiguitas –indagó ansiosamente María junto a la cebada–, ¿No os acarició ni Niño?...
–Sí, –replicaron, agitándose todavía en el recuerdo jubiloso– y, por eso estamos ahora tan lustrosas... Pero luego se marchó a conversar con el alfalfar...
La Virgen, más y más oprimida por la congoja, se deshizo en lágrimas...
–Vaya, –se dijeron los vecinos, escuchándolas caer blandamente sobre la tierra–, ¡Qué modo de llover tan suave!
Pero cuando averiguó por su hijito a la alfalfa, ésta le repuso solamente:
–Sí, pasó por mi lado, y, al rozarme, me dejó cubierta de trocitos de cielo... Pero siguó de largo...
La desazón le mordía a María el corazón... ¿ A dónde ir?... ¿A Quién preguntarle?... Y, sollozando, sus mejillas empalidecieron como jazmines con rocío... De pronto, en la espesura divisó un insólito resplendor. Caminó presurosa hasta allí, y, entre los trigos maduros, halló a Jesús, profundamente dormido... La Virgen lo alzó hacia su pecho, y, estrechándolo, retornó, ya feliz a su retablo mientras quedaba el trigal misteriosamente iluminado...
Pero, entre tanto, sus lágrimas al rodar por la hierba, se habían convertido en unas liliales estrellitas, tersas y cándidas como la misma nieve...
–Vaya, –dijeron al advertirlas los vecinos–, ¡Qué preciosas flores, qué puras, qué frescas!... ¡Si parecen lágrimas de la Virgen.
Y de allí, les viene el lindo nombre.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Pablo Alborán y su bello canto lírico y flamenco.

Pablo Alborán es su nombre artístico. Este joven malagueño, toca el piano y  la guitarra ( flamenca, clásica y acústica), instrumentos con los que compone sus canciones que entona con inconfundible estilo lírico y flamenco. Aquí una muestra del talento de este joven cantautor.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Villancicos para esta Navidad (6)

Niño Manuelito, afirman algunos estudiosos, es una adaptación fonética de nuestros nativos, a quien seguro resultaba complejo llamar Niño Enmanuel (Dios con nosotros) al Niño Dios. Así se titula este villancico que muchos hemos cantado a lo largo del Perú y que viene del folklore del departamento de Amazonas. Va también la letra para que nos animemos a cantarlo y enseñarlo a los niños.
Niño Manuelito ¿qué te puedo dar? / Rosas  y claveles para deshojar. (BIS)
Desde lejos vengo, oyendo una voz /  en que el ángel  dice que ha nacido Dios (BIS)
En lecho de paja desnudito está / quien a las estrellas da a su piel brillar. (BIS)
Entre peña y peña he visto una luz/ cunita y almohada del niño Jesús. (BIS)
Vamos pastorcillos, vamos a Belén/ a ver a María y al niño también. (BIS)
Suena la sonaja, suena el tamborcito / para divertirlo, a nuestro niñito. (BIS)
A la medianoche Jesús nacerá/ y viene trayendo la felicidad.
La gente contenta y feliz bailará/ porque ya ha nacido el rey de la paz.

sábado, 14 de diciembre de 2013

¡A comer verdura!

La obesidad nos asedia. Si descuidamos nuestra alimentación comiendo en exceso harinas, grasas y azúcares terminamos "gorditos" o "gorditas", exponiéndonos a problemas de hipertensión, diabetes y otros males. Aquí un vídeo muy apropiado para concienzar a nuestros niños a comer verduras.

Para contar en tiempo de Navidad. (2)

Antes de leer este cuento a los niños, les dirás que no todos los niños tienen la navidad que como niños merecen, algunos porque son huérfanos, otros porque son muy pobres como la niña de este cuento de Hans Christian Andersen titulado "La pequeña vendedora de fósforos" o " La pequeña cerillera". Cuéntaselo con voz ágil, sin dramatizar mucho para que no les parezca muy triste. Va también el excelente musical de Disney, para que lo vean luego.
 
Era Navidad en una ciudad de un lejano país. Las calles estaban llenas de la nieve que caía constante como si fueran motas de algodón.
El frío era intenso y la gente se guardaba en sus casas para disfrutar de la cena. Sin embargo, una pequeña figura se movía entre las frías y angostas calles. Era una hermosa niña, con piel del color de la nieve y labios rojos como las cerezas.

La niña estaba muy triste porque no había podido vender las cajas de fósforos que le había dado su padre, y si no llegaba a casa con el dinero de la venta, la castigarían.
La pequeña caminaba y caminaba. El frío se hacía más fuerte y las pocas y sucias ropas de la niña no le daban ningún abrigo. Además no tenía ningún calzado y la nieve comenzaba a congelar sus pies.
La niña decidió entonces sentarse en un pequeño callejón sin salida para refugiarse del frío. Pero a pesar de que  envolvió todo su cuerpecito con sus ropas, cada vez tenía más frío. Entonces decidió prender un fósforo para calentarse, aunque sabía que su papá la castigaría por eso.
Raspó el fósforo contra una pared y de repente una luz invadió el lugar. La pared se volvió de cristal y pudo ver a través de ella una casa. Era hermosa, llena de flores, y tenía una gran mesa con muchos asientos.
En la mitad de la mesa había un enorme pavo rodeado de muchas frutas y muchos postres. La niña decidió encender otro fósforo para poder alcanzar el pavo.
Cuando lo hizo, un enorme árbol de Navidad apareció ante sus ojos.
Era muy alto y con unas ramas muy verdes y fuertes. Estaba lleno de luces y adornado con cientos de muñecas hermosas, vestidas con trajes hechos con chocolate, anís, y otros dulces. La niña intentó acercarse al árbol, pero el fósforo se apagó nuevamente y el árbol subió hasta el cielo y desapareció. La pequeña se quedó observando el cielo por un momento y vio como una luz caía en forma de polvo. Ella recordó que su abuela le había contado que cuando una estrella cae, es porque un alma está llegando al cielo.

En ese momento un viento frío la tocó y decidió prender otro fósforo. Y cuál sería la sorpresa de la niña. Frente a ella estaba su abuela, su adorada abuela que siempre le contaba cuentos antes de dormir y siempre le llevaba golosinas y juguetes.
-La niña le dijo a su abuela: "abuela no me dejes, llévame a un lugar donde no sienta frío ni tenga hambre".
Una vez dicho esto, la niña tomó todos los fósforos y los encendió para evitar que su abuela se desvaneciera. Una luz invadió todo el callejón como si fuera mediodía. La abuela, gorda y con las mejillas rosadas, tomó a la niña en sus brazos y juntas volaron al cielo. A la mañana siguiente unos habitantes de esa ciudad encontraron el cuerpo de la pequeña niña todo congelado. Ya su piel no era blanca como la nieve, sino gris como la plata que no ha sido brillada. Y sus labios ya no tenían un color cereza, sino morado como las uvas.


Sin embargo la niña tenía una gran sonrisa en su rostro y con sus pequeñas manos protegía la cajita de fósforos que había encendido durante toda la noche.